José Manuel Moreno fue uno de los máximos ídolos de la historia riverplatense. Asimismo, es uno de los pocos que, para muchos, resiste una comparación mano a mano con Diego Armando Maradona, en cuanto a jerarquía futbolística. Lo cierto es que Moreno brilló en River durante los años 30 y 40, siendo genio y figura del recordado equipo llamado "La Máquina", que le dio varios títulos al club de Nuñez. Moreno era habilidoso, aguerrido, goleador y sumamente soberbio, dentro y fuera de la cancha. Es uno de esos jugadores emblemáticos de una época sumamente pintoresca del fútbol criollo; era de esos que después de una raviolada o de una noche de borrachera la rompía contra cualquiera. En 1944, José Manuel Moreno fue transferido al fútbol mexicano, donde jugó dos temporadas para el club España. En 1946 regresó al país, en medio de una gran disputa judicial, pues peleaban por él Racing y River. La intervención de la Justicia hizo que Moreno volviera al club de sus amores, pero ahora con el sobrenombre de "Charro", en obvia alusión a su paso por México. Cuando el "Charro" Moreno volvió a jugar un partido para River, la cancha de Ferro quedó chica. Allí, en Caballito, River enfrentaba a Atlanta. A pocos minutos de iniciado el partido, el alambrado olímpico cedió ante la presión de los miles de hinchas que habían concurrido para ver a su ídolo. El encuentro estuvo suspendido unos minutos, luego de los cuales el histórico crack brindó una espléndida demostración de fútbol, marcando tres goles para la aplastante victoria de River. Pasaron muchos partidos y campeonatos hasta que el "Charro" firmó, nada menos, que para Boca Juniors, sin embargo ese solo torneo que Moreno jugó para la contra, no alcanzó para desalojarlo de la galería de grandes ídolos de River Plate. José Manuel Moreno falleció en 1978 y si bien muchos argentinos no pudieron disfrutarlo, no puede faltar en ninguna selección ideal de fútbol argentino que se realice. |